Con Kia Ma, Rossa entra a competir de igual a igual en el segmento de putters de primer nivel. Esta frase resume todas las conclusiones que hemos sacado tras probar a fondo los nuevos modelos que la marca de putters de Taylor Made ha lanzado este año.
La mayoría de golfistas tenía hasta ahora en mente que Rossa hacía unos buenos putters de gama media. La excesiva innovación tecnológica de la marca derivaba en una gama alta un tanto “estrafalaria”: formas muy poco clásicas con buenos resultados pero difíciles de digerir estéticamente. Esto hacía que el jugador que buscaba un palo de gama alta pero que tuviera unas preferencias estéticas tradicionales, desechará directamente el producto de Rossa.
Realmente se hacía raro que una marca como Rossa, con Taylor Made detrás, no intentara hacerse un hueco en este segmento de producto. Sin embargo, esto ha cambiado con la gama Kia Ma, un producto muy cuidado, con un look clásico y con las credenciales suficientes (al menos a nuestro juicio) para ser una opción frente a Black Series de Odyssey, Redwood de Ping, Newport de Scotty Cameron, etc.

Pero ¿qué es Kia Ma? O mejor dicho ¿quién es Kia Ma? Efectivamente, Kia Ma no es un nombre comercial ni nada por el estilo. Se trata del nombre de un señor vietnamita que llego a Estados Unidos en la década de los 80 y que tras trabajar para algunas marcas secundarias, en 1992 montó su propia empresa (K & M Golf) en la que se dedicaba a hacer putters a medida. Tras hacerse un hueco en este duro mercado y conseguir trabajar para distintas marcas de putters de primer nivel, en 2002 firma en exclusiva con Rossa para atender las necesidades de todos los jugadores del Tour. Finalmente es en 2003 cuando Kia Ma vende su empresa a Taylor Made y se incorpora definitivamente en las filas de Rossa.
En torno a Kia Ma se ha creado un cierto halo de leyenda y es considerado un verdadero genio a la hora de diseñar y fabricar putters. Muchos jugadores del Tour han conseguido victorias utilizando sus putters (entre ellos Sergio García en su victoria en el HSBC de Shangai en 2008).
Pero entremos ya en materia. La gama Rossa TP by Kia Ma sale a la calle con 5 modelos distíntos de putters: Daytona, Imola, Monaco, Monte Carlo y Maranello. Los tres primeros son tipo blade mientras que el Monte Carlo es un tipo mallet clásico y el Maranello es un medio mallet (media luna). Todos tienen en común el material del que están hechos, acero carbonatado 1020, y la forma de fabricación que es un fresado de precisión y un acabado en negro, que Rossa denomina Midnight Black, por cierto, realmente bonito.

De igual manera, el peso de las cabezas (345 contundentes gramos) es el mismo para todos los modelos, al igual que el loft de 3.5 grados y el grip que montan (un Winn modelo Pistol).
Hasta aquí las semejanzas de los cinco modelos. Vayamos ahora con las diferencias. En los modelos tipo blade, cada putter incorpora en la cavidad posterior pesos de tugsteno (a excepción del modelo Imola que realmente lleva pesos de aluminio) con objeto de bajar y retrasar el centro de gravedad. Por otra parte, cada modelo tiene distintos grados de offset (varilla completa, tres cuartos de varilla,…) así como de offset “punta-tacón” (te recomiendo echar un vistazo al artículo que escribimos hace algún tiempo si quieres refrescar estos conceptos). Así Kia Ma ofrece una variedad suficiente de posibilidades para encontrar el putter que más se ajusta a cada jugador.
Hasta aquí los datos técnicos. Pero ¿cómo va el putter? Como siempre hay que avisar de que estas cosas son bastante subjetivas y se basan mucho en la “sensación personal” de cada jugador. En cualquier caso, resaltaría sobre todo el equilibrio de peso a lo largo de todo el palo que uno percibe cuando lo mueve. En este sentido, me da la sensación de que – aparte de por la varilla- el grip Winn Pistol que monta de serie tiene cierta culpa, al tratarse de un grip grande y pesado. Es decir cuando uno agarra, por ejemplo, un Circa de Scotty Cameron tiene un peso de cabeza de 330 gr. (por debajo de los 345 gr. de los Kia Ma) y sin embargo, la sensación que se percibe es la de que la cabeza del Kia Ma es menos pesada. Personalmente me ha encantado encontrar esa sensación de peso equilibrado en todo el conjunto del palo y no sólo en la cabeza como ocurre en otras marcas.
Por su parte, el toque de bola -como no podía ser de otra forma- es sólido y muy agradable cuando se le pega en el sitio (otro cantar es cuando el impacto no es en el punto dulce, aunque eso es algo común en este tipo de material de gama alta). La rodada de bola es tremendamente correcta, muy homogénea a lo largo de todo su “viaje”.

En cuanto al “look”, repetir que se trata de una gama muy clásica. Son putters realmente atractivos, en los que resaltan especialmente las suelas que combinan los distintos logos junto con el distintivo Kia Ma en un formato holográfico (como en las tarjetas de crédito) que produce un resultado espectacular. El acabado en negro es muy elegante y la verdad es que nada más ver el palo entran unas ganas tremendas de “manosearlo”.
Por último, aunque no menos importante en lo que a putters se refiere, cada Kia Ma viene con una funda “de las que no se pierden”, es decir, cierre imantado de los buenos. Además, la funda es lo suficientemente acolchada para que el palo aguante sin el menor rasguño cualquier caída o maltrato que le produzcamos.
En definitiva, con la serie Kia Ma, Rossa se mete de cabeza en el terreno de juego de los putters de primera división. El mercado finalmente dictará sentencia, pero a buen seguro que más de uno se va a hacer fan del vietnamita.
Saludos y buen golf para todos.